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viernes, 7 de junio de 2019

Othello y Shakespeare

Las buenas personas: ¿juegan mejor?



En el othello a menudo se ha hablado de que hay jugadores que tienen un talento natural para desarrollar un potencial de juego muy superior a la media. En este tipo de artículos, voy a intentar no hacer spoilers sobre la obra de Shakespeare, o más bien dicho: voy a intentar no hacer spoilers clave. Pues por muchos es sabido que dicha obra pone de manifiesto sensaciones y sentimientos a menudo negativos, (como sucede por otro lado en obras dramáticas de este autor), relacionados con el amor y con el odio. No podemos por tanto ignorar como jugadores de othello, el amor que nos suscita semejante juego, de la mano de la pasión que nos atrae cada día a jugar una nueva partida. 

En este sentido Goro Hasegawa vio algo muy claro como para ponerle a este juego othello, y es tal vez algo ignorante nunca mejor dicho, ignorarlo. Sin embargo sí podemos destacar algo que no tiene un calificativo expreso: las cosas no son lo que parecen. En Othello la envidia, los celos, subyacen a la historia principal. Del mismo modo en el reversi u othello nada es lo que parece al principio y me parece brillante y a la vez espectacular que se haya originado ese paralelismo primitivo entre una obra tan bonita y un juego tan apasionante. No solo me parece un nombre acertado, sino que magnifica aun más tan semejante juego. 

A partir de aquí: las claves para ser un gran jugador de othello pasan por no fiarse de lo que parece, sino más bien tener la seguridad y la certeza en uno mismo, de que está haciendo las cosas bien. La confianza en uno mismo es a menudo clave en este juego, y la diferencia entre jugadores muy buenos y jugadores excepcionales radica en esos segundos de autoconfianza respetuosa que logra posicionarles como élites del othello en su respectivo país. Y es que si algo me encanta de la obra de Shakespeare, es que sin dar descripciones explícitas, consigue hacer quedar a todos los hombres de dicha obra como unos auténticos imbéciles. Pero mirando más allá y tomando los valores y aptitudes negativas de cada hombre de la obra, y en especial de Otelo, hallaremos los errores más comunes en el propio juego. Solo superando esos vicios y machacándolos con sus virtudes contrarias, encontraremos el camino correcto para llegar a ser unos grandes jugadores. A menudo, jugadores que no han progresado más o no han desarrollado ese talento, es porque no han conseguido corregir esos defectos psicológicos, y no tan técnicos. Con esto no quiero decir,-ojo-, que el que sea malo o no sea muy bueno al othello es mala persona, simplemente establezco un paralelismo más entre la obra Shakesperiana y este tremendo juego. 

De aquí resulta también fácil conectar con los japoneses: personas en general más respetuosas que en otras culturas, con una confianza y un tesón admirables. No puede ser casualidad pues, que los niños jueguen tan bien a othello. Que el campeón del mundo tenga 10 años no es pues, una casualidad. Quien sinó, sería capaz de tener un corazón más puro y carente de complejos, de miedo, de desconfianza, que un niño. Por eso juegan tan bien, y por eso es que tal vez los grandes jugadores a menudo son también personas excepcionales. 

viernes, 31 de mayo de 2019

Lo importante es participar



"No voy a ganar, luego no vale la pena participar". Ya estamos, ya volvemos a empezar. "Soy muy malo". Eres malo pero me has ganado, ¿entonces yo qué soy? Muchos argumentos de ciertos jugadores son negarse a participar en torneos porque no pueden ganarlos. Se olvidan de que solo puede ganar uno, y de que lo importante aunque sea un tópico, es participar. Pasarlo bien jugando al othello, no me cansaré de repetirlo. Debemos ver en el othello un juego que nos divierte y con el que somos capaces de pasar horas jugando, y debemos de sobreponer nuestro amor por el juego, al simple hecho de ganar o perder.  No será el último artículo que hable sobre esta temática, y es que me parece relevante repetirlo y comentarlo las veces que sean necesarias. 

Quizá los que hemos practicado deporte (de competición o no) somos más proclives a participar en torneos de othello. Personalmente he jugado a fútbol 7 durante unos años. Antes de ficharme a mi (no es por ir de bueno jeje) mis compañeros me comentaron que perdían todos los partidos por 12 a 0  como poco. Se tiraron varias temporadas sin meter un gol, siendo derrotados por más de 12 goles de diferencia. Un buen día se plantearon meter defensa de 2, aquello no podía seguir. Desde entonces, 2 jugadores se quedarían de pivote delante del portero durante todo el partido, les gustara o no. Pasaron a perder los partidos por 7 u 8 goles de diferencia en vez de por más de 10 y eso les dio cierta satisfacción. Evidentemente a nadie le gustaba estar en defensa sin poder tener ocasiones de gol, pero iban rotando los defensas, hasta que ya antes de ficharme a mi empezaron con la defensa de 3. 3-2-1, era el esquema que empezaron a utilizar y así empezaron a encajar menos de 5 goles por partido y hasta a ganar alguno. ¿Por qué explico esto? Porque en ningún momento se plantearon abandonar. Podríamos pensar lógicamente que si juegan cada fin de semana un partido de fútbol y lo pierden por 14 a 0, en unas semanas podrían abandonar, (además no olvidemos de que pagaban más de 150 euros por temporada). He querido explicar la evolución de cómo pasaron a empezar a ganar partidos para no dejar la anéctoda muerta ahí, pero lo que quiero decir es lo siguiente: ellos jugaban a fútbol aunque perdieran porque la emoción y lo bien que se lo pasaban a pesar de perder, superaba en si mismo la derrota misma. De igual modo, si nuestro amor por el othello es lo suficientemente grande, nosotros tampoco deberíamos tener reparos de participar en un torneo, a pesar de perder. Conozco a mucha gente con esa forma de pensar, (yo el primero). Tampoco voy a ser hipócrita, a todos nos gusta ganar, pero algunos jugadores se dejan llevar más por la derrota que por la victoria, y eso es lo negativo. 

Otra cuestión sería si me negáis vuestro amor por el othello. Dicha forma de pensar puede ser ilógico para alguien que se pasa horas jugando, digamos alguien que lleva más de 1000 juegos de othello a sus espaldas. ¿Cómo no te iba a gustar algo a lo que le has dedicado más de mil juegos? Bien, yo soy el primero por aquí que he reconocido que tenía una relación de amor-odio con el othello (pero al menos había amor). He comparado el othello a 1 minuto con la heroína. El problema es que yo jugaba juegos a 1 minuto compulsivamente sin poder parar y eso me provocaba daños físicos, de ahí mi osada comparación y de ahí que no me llegara a gustar del todo realmente. Fue cuando me desenganché de esas partidas cuando empecé a disfrutar al 100% del othello y darme cuenta de que era un juego maravilloso si lo jugaba con la debida mesura, (supongo que como todo). 

Salvo estos casos, creo que todo jugador que haya disputado más de mil juegos a othello por internet, (que garantizarían horas de dedicación), deberían también participar en un torneo presencial. Es lógico que así sea y es hasta mejor para ellos. Sin embargo el ser humano nunca actúa en beneficio propio en muchas ocasiones, y dicho paradigma ha sido motivo de estudio económico. Por ejemplo en económicas la mayoría de teorías afirman que el hombre se comporta de forma racional y que no sería lógico ni realizaría actos que le perjudicaran a sí mismo. La conducta perniciosa en economía ha sido también foco de estudio, pues economistas racionalistas se cuestionan como es posible que alguien realice actos que perjudiquen a si mismos y al resto, no es lógico. Por eso muchas teorías económicas han fracasado, al no considerar que los seres humanos pueden actuar de forma perjudicial para si mismos y para el resto. El hecho de fumar es un ejemplo clásico, de persona que se perjudica a si misma y al resto, pero hay infinidad de ejemplos más. El no querer jugar un torneo de othello cuando en el fondo se desea, es otro ejemplo más de perjuicio para uno mismo, (y puede que para el resto si en el torneo existe un quorum mínimo que supedita la participación). Pero ya entraríamos en el debate más filopsicológico enfre el superyo y el ego, que como decía Freud, ni siquiera era aconsejable que coincidiera. 

Pero insisto, lo importante es participar y no pensar en la derrota sino en jugar la partida. El othello es un juego también muy psicológico, y las derrotas se magnifican cuando te quedas sin discos, a todos creo que nos ha pasado, y a mi me sabe mal y por eso intento mover rápido cuando voy a ganar la partida dejando a mi rival sin fichas. Pero hay que saber perder, y no hay que mirar si hipotéticamente podríamos quedar primeros, terceros o segundos. Hay que jugar más presencialmente y hay que intentar pasarlo bien. Es una afición más, y los torneos se dan en la actualidad una vez al año así que el compromiso tampoco es tan grande, ¿no?

viernes, 24 de mayo de 2019

Problemas de othello Japan

La obsesión y la envidia



El otro día me di cuenta de un usuario de Youtube que se dedica a ir poniendo "No me gusta" a todos mis vídeos. Al principio estaba suscrito, pero más tarde se desuscribió para así continuar con su maldad de forma todavía más anónima. En realidad nunca me han convencido los botones de Me gusta o No me gusta. Creo que es más enriquecedor poner un comentario, aporta más información. Pero en esta pereza social en el que las redes sociales han transformado a las personas (o pretenden hacerlas tomar) por seres poco inteligentes, les ponen un botoncito para que desde el incómodo teléfono móvil donde presuntamente pueden (aunque en mi opinión en general no deberían) verse vídeos, puedan manifestar su opinión sin ni siquiera argumentar el por qué de la misma. Es bastante absurdo si lo pensamos lógicamente. 

Desde que mis padres me compraron mi primer ordenador, un 386 a finales de los 80. Recuerdo cuando tendría sobre 6 u 8 años de edad introducir comandos de forma confusa en mi antiguo ordenador, que por supuesto no operaba con Microsoft Windows. En el 95 creo que salió el primer Windows y vino a resolver ese problema: su sencillez, sus "ventanas" favorecían que cualquier usuario podía comprender en muy poco tiempo cómo funcionaba un ordenador sin tener para ello conocimientos técnicos avanzados. 

Los sistemas informáticos y teléfonos móviles han ido dirigidos hacia la misma dirección, y las páginas web o "aplicaciones" como Facebook o youtube han tratado de rizar el rizo y simplicarlo todo todavía más, a través de unos botones como "Me gusta" que no hacen más que propagar ese virus social y lícito de compartir vídeos que te gustan en las redes sociales de forma rápida y efectiva. Es positivo, en principio, para todos, puesto que el propietario del vídeo puede conseguir más visitas y el que lo ha compartido puede hacerlo de forma rápida y fácil. 

Pero no hay canal de youtube sin haters y como he comentado en otros vídeos, en el othello a algunos jugadores les sienta mal perder. Curiosamente; tras echar un vistazo a foros de ajedrez y curiosear páginas de juegos de las mismas, no veo un sector social de jugadores de ajedrez que estén tan en contra de los jugadores llamados "de élite". Yo no me considero como tal en el othello, pero sí que me parece llamativo que algunos jugadores de élite de othello hayan percibido cierta hostilidad por parte de jugadores más inexpertos. Como vengo diciendo, las explicaciones son varias y aquí voy a tratar de nuevo de sintetizarlas y de dar mi punto de vista. 

1- El artículo de la obsesión me viene ni que pintado para enlazar con lo que vengo comentando. La obsesión no es buena, y sí he detectado una acusación generalizada por parte de los "jugadores rabiosos" (dícese, de esos jugadores que insultan tras perder una o varias partidas") argumentando que somos "frikis" y tratando de acusarnos precisamente, de alguna manera, de ser jugadores obsesivos. La enfermedad mental en ocasiones,-sobre todo para estos individuos-, viene implicada directamente con esa insana obsesión. Es decir, su conclusión es infantil pero a la vez muy típica; Nosotros les hemos ganado al othello, sí, es cierto... pero ellos están sanos mentalmente, nosotros no porque nos pasamos el día jugando al othello y no tenemos otras aficiones. Tal vez nuestra afición sea el othello e incluso hacer otro tipo de cosas como es mi caso, pero no pretendía en este artículo contestar a dichas afirmaciones sino más bien explicarlas. Este sería el primer punto quizá a corregir para tratar de evitar que jugadores novatos sientan recelo de jugadores avanzados en el othello: no debemos transmitir la imagen de jugadores obsesivos, ni mucho menos alardear de ello. Cuestión de otro debate sería la libertad que algunos jugadores pueden tener de jugar al día 12 horas públicamente por ejemplo en Playok.

2- Quizá lo más importante en esto es de nuevo, una correcta fomentación del juego. Como he dicho: torneos donde no se respete a jugadores que vienen a participar, donde no haya cultura de juego, donde se cambien el número de rondas dependiendo del número de participantes o rivales que se ríen de sus oponentes tras ganarles, todo eso no fomenta para nada el juego. Premios al mejor debutante o al jugador revelación, hacen que estas situaciones queden mermadas de forma muy interesante y que se fomente el juego en un ambiente agradable dentro de un torneo. 

3- Tampoco hay que destacar que el othello es un juego de remontadas preciosas, pero que quizá no lo son tanto cuando las sufres tu en tus propias carnes. En el ajedrez está claro que si has perdido la dama vas perdiendo, en el othello muchas veces eso no está tan claro para jugadores principiantes. Yo creo que es uno de los factores que empuja a faltar al respeto por parte de jugadores principiantes o intermedios: consideran que un juego está ganado (y en ocasiones aciertan) pero se olvidan de que la grandeza misma del othello consiste en este tipo de remontadas apoteósicas, que por otro lado se pueden dar si tu rival es sustancialmente mejor jugador que tu. La posición del tablero muchas veces no está clara quién la va a ganar ni siquiera para los mejores jugadores del mundo, ¿cómo iban por tanto ellos a saber si ganan o no un juego por ejemplo en el movimiento 35? a veces es más cuestión de fe que de otra cosa, y algunos jugadores no son conscientes de que como vengo diciendo: los juegos contra jugadores buenos se hacen largos... muy largos. Debido a ello, no son pocos que ante esa situación de sentir que están ganando un juego y de repente perderlo (probablemente por un error suyo) responden peyorativamente.

4- Apuntalando el apartado anterior, las partidas a 1 minuto potencian el factor de las remontadas, del nerviosismo por el tiempo acabándose y de la necesidad imperiosa de ganar (aunque sea por suerte) de algunos jugadores novatos. No son malas personas, no creo que lo sean, de hecho su razonamiento tiene sentido psicológico como vengo comentando. Pero los juegos a 1 minuto potencian todavía más esa sensación de desasosiego que algunos jugadores sienten. No me ha sucedido en un juego ni probablemente en 10, sino en muchos más, jugar a 20 minutos y ver que voy a perder claramente... pero a menos de 5 movimientos del final, mi rival, (con más de 15 minutos para pensar) tildado y acostumbrado tenazmente a jugar rápido, mueve con velocidad y se equivoca en ese juego final. En ese momento, en el que yo sí me he tomado 10 minutos para jugar, gano el juego y la frustración se hace visible en mi rival porque es consciente de que ha perdido el juego por jugar rápido al final. ¿Es culpa mía? pues para muchos, sí, es culpa mía por ejercer mi derecho en Playok de abrir un juego a 20 minutos. No son pocos que me han dicho que les he distraído por abrir un juego tan largo y no dudan en retarme a jugar a 2 o 3 minutos. Mi posterior negativa a jugar ese tipo de juegos no fundamenta más que su intranquilidad y su hostilidad hacia mi.

No es difícil deducir por tanto, que este perfil de jugadores no se van a sentir cómodos jugando un torneo. Algunos jugadores de élite del othello consideran que deben ser respetados por su condición, pero creo que es incorrecto pensar así. Si miramos de nuevo al ajedrez, es cierto que no se observa tal hostilidad por ejemplo con los mejores jugadores, aunque tampoco es una cualidad buscada o deseada por ellos mismos. El othello es simplemente diferente y por eso mismo debemos hacer todo lo posible por fomentarlo, evitando faltar al respeto en todo momento a los jugadores con los que nos enfrentamos. Ya he comentado en alguna ocasión que algunos jugadores incluso se molestan si les damos consejos.

Volviendo a mi canal de youtube, creo que no hay ningún vídeo en el que haya pedido Me gustas o que alguien se sucriba, aunque según comentan los que lo hacen, se consigue el objetivo deseado. Me parece todavía más absurdo que por pedir una sucripción, alguien que no lo fuera a hacer igualmente vaya a hacerlo. En cuanto a los haters, todos los canales de youtube tienen unos cuantos. Desde el momento en que publico vídeos de los que me insultan, puedo ser objeto de su venganza, pero también lo puedo ser desde el momento en que les gano un juego. El miedo a sufrir represalias virtuales por parte de ciertos individuos como he comentado en otras ocasiones, sustenta la decisión de algunos jugadores populares (y muy buenos) de no revelar sus datos personales cuando juegan por internet. Esconderse no me parece la manera correcta de actuar, aunque es respetable. Sospecho que también hay algo cultural en todo esto, pues de mis partidas de othello Japan no he visto conductas antideportivas como puedan ser las faltas al respeto, que por otro lado están presentes hasta en deportes muy populares como el fútbol. Evidentemente, eso no justifica que no se deban corregir y reducir a cero. 

Así que un mayor esfuerzo en fomentar el othello debería estar garantizado, sin esconderse, tratando de comprender a esos jugadores que juegan juegos rápidos y que están nerviosos y teniendo paciencia con los que están aprendiendo en el juego. El othello es un deporte mental maravilloso porque tiene estas pequeñas cosas que hacen que te apasione o te frustre perder. En mi caso le echaba la culpa al juego, así que yo mismo ni siquiera era consciente de que era culpa mia. Cuando empecé a jugar y me remontaban juegos mi conclusión era: "es que en este juego las fichas están posicionadas de manera que no puedo preveer nada y me gana por suerte o por tiempo o porque el juego es rarito" Conclusión: No jugaré más al othello. Esa era mi idea al principio. La idea de otros jugadores es: "me ha ganado porque es un friki", "me ha ganado porque se obsesiona", pero tanto yo como ellos, estábamos equivocados. Hay que saber disfrutar y jugar, y no solo al othello sino a cualquier juego. Lo tengo claro y aunque sea un tópico: un cuerpo y mente cansados no podrán disfrutar al 100% ni del othello ni de otros juegos. La demagogia que apoya la tesis de quienes en ocasiones faltan al respeto argumentando que somos jugadores obsesivos, no debe ocultar que tienen parte de razón al confesar que la obsesión es algo negativo. Debemos por tanto, evitar dicha obsesión, tratar de controlarla, atajarla y si no es posible disimularla en la medida de lo indispensable. La imagen que damos a nuevos jugadores también es muy importante. Trato de que la mia sea positiva en Playok donde de 100 jugadores online apenas un 10% jugamos juegos a más de 15 minutos. Pero jugadores como Nominosukune o yo, creo que más bien al contrario, (no por estar en inferioridad numérica) contribuimos de forma muy positiva a fomentar un juego sano y amigable. Tal vez como yo en su día con Attasan, me di cuenta de que en realidad disfrutaba más jugando a 10 minutos que a 5, otros jugadores se den cuenta de que jugando a 20 minutos, pueden tomarse tranquilamente un refrescto, ir al baño o pensar jugadas que de otro modo ni se les ocurriría a 1 minuto. No voy a obviar el hecho de que yo gané a Attasan en dicho juego, pero perdí antes muchos otros, así que al final en los juegos largos, (como en el othello en general) debemos darnos cuenta de que no es tan importante ganar o perder sino disfrutar un rato jugando a un juego y haciendo jugadas que van a hacer interaccionar el cerebro de nuestro rival de un modo u otro.

viernes, 17 de mayo de 2019

¿Qué lleva a los Japoneses a ser tan buenos?


Actualmente, el Campeonato Mundial de Othello solo puede ser jugado por los 3 mejores de cada país, (y adicionalmente el mejor menor y la mejor mujer). Algunos argumentos para no celebrar un evento mundial libre, además de el evidente motivo económico, es que tal vez a muchos no les haría gracia que por ejemplo el top 20 estuviera copado de jugadores de la misma nacionalidad. Asimismo, el gran nivel de muchos jugadores japoneses tal vez nos lleve a cuestionarnos el por qué son tan buenos. Aquí voy a proponer algunas explicaciones para ello, basado en el tiempo que llevo jugando por internet y en lo que he ido viendo en los últimos años. 

1- Son muchos: Evidentemente lo más lógico es que cuantos más jueguen, más buenos jugadores saldrán. En Japón sucede eso: mientras que en España los jugadores habituales no pasamos de un centenar, en Japón esos jugadores se cuentan por millares, siendo así lógicamente más sencillo que hayan más buenos. En cuanto a ratios, creo que el porcentaje de jugadores de alto nivel españoles respecto de japoneses o cualquier otra nacionalidad, sería el mismo. Si por ejemplo consideramos que jugadores Maestros en España somos 10 de 100, en Japón ese ratio también sería similar, de ahí que por tanto hayan también más grandes Maestros y jugadores con un nivel extraordinario. No nos debe extrañar este ratio de jugadores de gran nivel tan alto, el othello es un juego maravilloso por eso: no es necesario jugarlo muchos años para llegar a ser maestro, a pesar del eslógan, que se ha quedado obsoleto debido a internet y a los programas de apoyo que permiten mejorar muchísimo en poco tiempo. 

2- Tienen cultura: Es otro factor menos cuantificable y difícilmente detectable pero que sí existe. Mientras que en Japón tienen varios juegos de mesa como el shogi o el go, en España únicamente parece que nos ceñimos al ajedrez. Más importante aun: en España a muchos solo les importa el fútbol, y no deciden aprender a jugar ningún juego de estos. El clima también es importante: la gente en españa prefiere salir a la calle a pasear y disfrutar del buen tiempo, aunque este argumento sería más importante respecto de países nórdicos y no tanto con Japón, donde el clima tampoco es malo. No hace falta decir que tienen menos cultura hooligan, a nivel no solo de fútbol sino de otros deportes. En Europa el país donde más se juega es Francia, y dentro de España la zona donde más se juega es Catalunya.

3- Son respetuosos: Respetan mucho al prójimo y eso se nota en los juegos. Ponerte rabioso o dejar que te afecte una derrota es un síntoma de mal jugador y eso no solo te lleva a no progresar, sino a dejar incluso de jugar. Ellos reconocen que el juego se disfruta precisamente porque tu rival y compañero decide jugar contigo, y no pagan con nadie los platos rotos. Mejoran, entrenan y se focalizan en el juego, sin prejuzgar sobre su rival. Muy pocas veces me han insultado jugadores japoneses por internet, (vale que muchos no deben tener el mismo teclado), pero salvo algunas excepciones, suelen ser bastante respetuosos también online. 

4- Son tenaces: Tal vez por su cultra: a más de uno le interesa aprender a jugar y progresar muchísimo. Algunos son también muy ambiciosos. Japón cuenta además con una de las tasas de desempleo más bajas del mundo. Una de las claves del othello, es tal vez dedicarse en exclusiva al mismo, lo cual pueden hacer muchos jugadores dado que su trabajo les permite compatibilizar ambas cosas. Aunque una persona que no trabaje puede estar efectivamente más horas jugando al othello, en general los que no tenemos trabajo nos decantamos por hacer varias cosas a la vez, ya que es más divertido, (por ejemplo jugar a othello, a la Playstation y salir en bici). 

5- Tienen una estructura más sólida: Además de por lo mencionado, organizan muchísimos torneos en diversas y ciudades y no son pocos los niños que van aprendiendo a jugar, siendo en unos años jugadores de mucho futuro. Recientemente han creado canales de Youtube y están dándole mucha difusión al juego. Teniendo defectos, que los tienen, han sabido comprender que el Youtube es más el futuro y no quizá otras plataformas más obsoletas. Han podido enfocarse bien en el presente y trabajar de una manera más profesionalizada.

viernes, 10 de mayo de 2019

Enfadarse porque te hagan trampas


Reversi Cheaters

A todos nos ha pasado o nos pasará alguna vez jugando online. Es tu bautismo en el mundo del Reversi online. Como he explicado en otros artículos, hay muchos tipos de tramposos. La característica común es que están bastante obsesionados con el ranking, por lo que en aras de no parecernos en nada a ellos, no debería ser algo que nos obsesionara. Algunos también se suelen rendir cuando juegan sin hacer trampas, (no suelen tener mucho nivel). Por eso también aconsejo no rendirse nunca, debemos ser todo lo contrario a ellos, puesto que ellos representan la mediocridad más grande y el patetismo representado en el othello: en la mayoría de casos se nota que hacen trampas y quedan todavía más en ridículo, (por si el hecho de pasar siendo un gran jugador online pero que nunca ha pisado un torneo no es ya suficiente ridículo). 

¿Hay que enfadarse? La respuesta rápida y directa es NO. Rotundamente no. Lo importante es que no hagamos trampas nosotros, y utilizar el juego para aprender. Los jugadores que se enfadan porque les han hecho trampas, a menudo analizan muy por encima sus juegos. Un sistema de evitar enfadarse es la técnica japonesa: que consiste en analizar la derrota, y estudiar sus aciertos y nuestros errores. Aprender de esa derrota, aunque haya sido una derrota no limpia. Esto nos ayudará a no enfadarnos. 

Luego hay una línea que separa el ser buena persona del ser tonto. Un tramposo a menudo se ceba con alguna víctima, por lo que es posible que quiera ganarnos más veces haciendo trampas. De ahí mi antigua norma de no volver a jugar si perdía un juego, "por si acaso" me habían hecho trampas. Y esa es otra característica del reversi: a menudo no eres consciente de que te han hecho trampas hasta que no analizas posteriormente el juego. Un juego perfecto rival, unido a otros factores, puede hacer que sospechemos con fundamento, pero esas sospechas no podemos tenerlas durante el juego o sin buscar cierta información. Una cosa que hago a menudo es: ¿yo podría ser catalogado como tramposo? Y un juego perfecto no es por sí solo motivo suficiente, ya que a veces yo mismo hago juegos perfectos (0 errores) si me sé la apertura. En mi caso, pueden ser uno de cada 100, así que es preciso analizar otras partidas del presunto tramposo para juzgarle bien. Con 4 o 5 es suficiente. Sabiendo que los mejores del mundo te van a cometer de media 2 o 3 fallos, no pinta bien que él lo haga mejor. Como en la imagen que adjunto, el jugar tan pocas partidas o el Elo o que un jugador entre a jugar solo contra nosotros después de meses que no jugaba y luego se largue, nos revela que es muy probable que haya hecho trampas. Algunos de estos sistemas para ahorrarme encontrarme con tramposos son no jugar con jugadores de menos de 1000 partidas, ya que normalmente no me da tiempo de mirar si son nicks registrados en el mismo día. A menudo un tramposo registra un nuevo nick para intentar obtener un buen ratio de victorias. 

Por ello desaconsejo a los WebMáster de páginas como Playok o EOthello a que añadan retos o challenges a modos de victorias seguidas y cosas por el estilo. Sin ningún reto de ese tipo y con un simple e informativo Elo y una clasificación general, ya entran jugosos tramposos con ansias de intentar lograr algo virtual dada su miserable vida real. Si encima pusiéramos retos, trofeos, recompensas y mayor publicidad, sus ansias de protagonismo, troleo, juego sucio y repugnancia, serían incentivadas  y estoy convencido de que no solo aparecerían más tramposos, sino que los actuales se regodearían más. Si yo fuera WebMáster, a los primeros 10-20 de la clasificación, no dudaría en enviarles un mail privado para que me revelaran quienes son (todo en privado y con protección de datos garantizada). En caso de que no contestaran, sí creo que la expulsión podría ser una opción, o su retirada de Elo, o su marca: "Jugador podría usar un programa", como hacen en Fly or Die. Aunque en FOD no sé bien en qué se basan para añadir dichas marcas. 

Como iba diciendo, si eres buena persona y juegas con todos los jugadores indistintamente, serás también cebo de tramposos varios. Los tramposos suelen tener especial interés por gente amable, que revele datos en su perfil y cosas por el estilo. Me va bien recordar el caso de Seeley. Durante años estuve siguiendo sus partidas y curiosamente perdía muchísimas contra rivales de unos 1200 puntos de Elo en Playok. Casi siempre, dichos rivales solían ser nuevos nicks, y tras ganarle a Seeley no jugaban mucho más, tal como muestro con Insipiens en mi caso. 


Con el tiempo, y como es normal, Seeley se cansó de "dar oportunidades", y aunque es atractivo, bonito, ético, respetable e interesante que jugadores de su clase mundial jueguen con principiantes, pagaron todos los principiantes por culpa de unos tramposos, y ahora es raro que él u otros jugadores "concedan oportunidades" a jugadores de mucho menor Elo. A mi me pasó lo mismo en menor medida: Soy foco de tramposillos varios. 

Fue curioso ver como el número de partidas que Seeley concedía a rivales de Elo muy inferior fue bajando hasta no conceder casi nada. Y como él, muchos más. Porque cuando eres demasiado bueno, empiezas a parecer tonto. A mi me ha dado esa sensación a nivel personal: Entro en Playok y juego con quién sea. Entonces me gana un tramposillo que recién empieza y al rato me gana otro, pero resulta que es el mismo con otro nick, ambos registrados el mismo día. Termino pareciendo tonto al no darme cuenta, especialmente si no lo sabes durante el juego y con buena intención por el chat le haces comentarios que a veces hago como: "eres muy bueno". 

Una característica común es también el hecho de que son tan malos que son incapaces de comentar jugadas, precisamente porque no tienen mucho nivel. Pero lo peor es que algunos insultan o vacilan. A mi me han llegado a decir de todo, aunque lo más normal son cosas como que soy muy malo, que a ver si aprendo y en general que me ganan sin pensar. Eso puede resultar molesto de por sí, pero tal vez molesta más si encima te hacen trampas, aunque en mi opinión reflejan precisamente ese hecho: que han hecho trampas. 

Otras veces se delatan a sí mismos dándole una importancia extrema al Elo, al decirme que quieren subir como sea o que yo tengo el Elo sobrevalorado. En realidad, no puedo evitar reirme. La situación es graciosa, es un troleo tan clásico y es tan evidente que hacen trampas, que no deja de hacerme gracia.  Y no soy el único. No recuerdo si fue Suekuni,  cuando un nuevo nick también le destrozó en un juego. Recuerdo lo que dijo el nuevo nick troll porque no pude evitar reírme (y según se vio por el chat, muchos espectadores también), tras ganarle al gran Sukeuni, no se le ocurre mejor cosa que decirle: "You are too weak, I need more challenge". 

En definitiva, que los mejores jugadores del mundo han sufrido por parte de los tramposos y eso seguirá sucediendo. Debemos impedir que ellos nos echen de un sitio web. En Playok tenemos herramientas para intentar evitarlo, y en otros sitios con matchmaking no nos queda más que resignarnos y asumirlo como normal: aprender de esos juegos. Pero los administradores de dichos sitios web tienen herramientas para solucionarlo: 1- Que les requieran sus datos personales o al menos que confiesen de donde son, esto solo valdría para los top 20-30 de un ranking, y si no contestan que borren sus nicks, o que les fuercen a jugar sin Elo o que les pongan una marca. La segunda opción a mi me parece la más justa: 2- Que cuando exista una evidencia tan clara o no contesten a lo mencionado en el anterior punto, simplemente cancelen/anulen sus partidas por reporte de trampas. Esto sería útil y cada jugador podríamos disponer de unas 10 partidas canceladas al año para estos casos, así que el tramposo se las iría comiendo, ya que no tendrías incentivos en gastarlas con jugadores legales porque quedarías mal con ellos. Por honorabilidad, las utilizarías cuando te hicieran falta.  Con "public disclosure" acerca de este asunto, sería todo todavía más evidente, siempre dejando la opción de contrareporte por parte del tramposo para que se pueda defender, tipo: "No hice trampas". Y con un foro de debate donde incluso debatir las partidas controvertidas. A menudo en el othello puedes comentar el juego, y un foro enriquecería el juego y sería una opción de libertad muy válida para defenderte amistosamente de acusaciones, ya que podrías explicar los movimientos controvertidos.

Estos sencillos sistemas terminarían con el problema, y me parecen muy interesantes. Para todo lo demás, no nos queda más que observar su ridículo y en mi caso al menos hacerles preguntas sobre el juego. Diría que nadie me ha respondido a lo largo de los años, porque no saben. Como anécdota curiosa, antiguamente en Playok me presentaba y le decía al jugador: "nice to meet you", en sintonía de cordialidad, educación,-y por qué no-, para evitar que me hagan trampas. Una vez uno me contestó: "sorry I need win I only play for Elo" me marcaron mucho esas declaraciones. Evidentemente me metió una gran paliza. Lo que entendí de esas declaraciones fue que los tramposos tampoco tienen por qué tener algo personal con nosotros, simplemente son así de bobos.

Acabo insistiendo en que no debemos enfadarnos. Enfadarnos abre la puerta a las emociones negativas, que no debemos tener cuando disfrutamos de un juego. Además, si empezamos a acusar de trampas, no acabaremos. Perderemos juegos contra jugadores honestos que han tenido un buen día y sería en mi opinión muy injusto acusarles de hacer trampas sin serlo. Como digo: tenemos soluciones. Si alguien me contacta educadamente por Playok a pesar de tener pocos juegos, es muy probable que juegue con él, "me la jugaría", nunca mejor dicho. Otros jugadores no hacen distinciones, y juegan con quién sea, y si hacen trampas entienden que les va mejor para aprender. Sin embargo como he dicho el othello jugado contra un programa aburre, ya que el programa juega de una manera bastante pautada, y aunque a veces puedes no notarlo, no siempre es divertido. Por último y como ya dije, si los tramposos te provocan una bajada de tu Elo, afectará a tus juegos, dado que muchos jugadores de tu nivel real más elevado, no querrán jugar contigo creyendo que por el Elo que tienes eres demasiado inferior a ellos y se aburrirían. Así que hay que tenerlo todo en cuenta. No enfadarse no implica que debamos dejarnos mangonear.

viernes, 3 de mayo de 2019

¿Vale la pena disimular?


Algunos jugadores toman ciertas acciones en relación con la gestión del tiempo que pueden no pasar desapercibidas para sus rivales. Como siempre, conocer a nuestro contrincante puede ayudar a compaginar un juego ético y perfecto con una concentración óptima que nos permita desarrollar nuestro máximo potencial. Y es que como sucede en otros deportes (fútbol) no es ilegal gestionar el tiempo de manera que pueda desconcertar a nuestro rival. 

Disimular en la apertura

En este artículo voy a tratar de narrar pormenorizadamente algunas de las técnicas más usuales que son llevadas a cabo en torneos. Una de ellas es esperar unos segundos en un movimiento en la apertura para simular que no te lo sabes. Personalmente, cuando no me se la apertura me gusta levantarme de la silla, y muchos rivales lo saben y no me importa que lo sepan. Sin embargo, a muchos jugadores no les gusta que su rival no sepa si se sabe la apertura o no. En ciertos casos, puede resultar ventajoso disimular usando ese "tiempo" para hacer creer al rival que no nos sabemos el opening y así tratar de que gane en exceso de confianza y pierda en nivel de juego. Es una estrategia completamente legal, pero en mi opinión nos puede perjudicar ya que estamos gastando nuestro propio tiempo en movimientos que ya nos conocemos. 

Esperar en movimientos obvios

Ésta es la técnica más desconcertante. En ciertos movimientos obligados, algunos jugadores dejan el conteo del reloj en hasta 10 minutos abajo. Es una clara estrategia de desconcentración. En ciertos casos de disimulo, ciertos jugadores lo pueden hacer si ese movimiento es un poco obvio pero no demasiado. Digamos que ciertos movimientos a nuestro juicio pueden parecer rápidos pero no serlo, pero otros sí deben ser más o menos obligados y nos puede molestar o irritar que nuestro rival se pase más de 10 minutos en esos movimientos, haciendo que perdamos la concentración. Por supuesto también se puede perjudicar él mismo tardando ese tiempo, pero ya juegan con esa estrategia. Cuando en un partido de fútbol el equipo que va ganando pierde tiempo, puede volverse en su contra si sus rivales remontan de manera rápida cerca del final del partido: aquí sucede lo mismo. Algunos jugadores saben valorar muy bien sus hipotéticas ventajas y tratan de ampliarlas desquiciando legalmente al rival. Hay otras estrategias como hacer ruiditos o levantarse para ir al baño o hacer otras cosas, pero por ahora no relataré estos temas en este artículo. 

Usar una estrategia de tiempo límite

Esta estratagema se comprende más fácilmente con un ejemplo. En Othello Quest se pueden jugar partidas a 1 minuto. Ciertos jugadores mueven digamos 15 de sus 30 veces en 56 segundos y se reservan 4 míseros segundos para el juego final. Cualquier jugador incluso experimentado creerá que es imposible que pueda terminar el juego en 4 segundos, pues debería mover durante esos 4 segundos, 15 veces, a más de una por segundo. Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en Playok, en Othello Quest hay unas décimas de cortesía para evitar temas de lag (algo usual por otro lado cuando la gente juega en dispositivos móviles), y esto lo conocen bien estos astutos jugadores, de modo que sí es posible incluso jugar un juego en 10 segundos en Othello Quest. En Playok el tiempo se amplía a 20 segundos. 

Muchos jugadores de partidas rápidas testean el tiempo al cual pueden terminar un juego (independientemente del nivel) para conocer si les puede dar a terminarlo en X segundos. Eso les da confianza a la par que les ayuda a planificar su estrategia óptima.  Sin embargo, si vemos que nuestro rival debe mover 10 o 20 veces en unos 5 o 10 segundos, creeremos que ya hemos ganado y dejaremos de jugar bien: básicamente porque nosotros también podemos tener poco tiempo y tenemos prisa porque no queremos que seamos nosotros los que nos quedemos sin tiempo.


Esta estrategia resulta ser de las más efectivas de todas. (Voy a ver si encuentro el vídeo del final del Mundial 2018, Akhiro vs Piyanat). Jugamos rápido creyendo que tenemos la partida ganada, pero un dedo índice con párkinson de un rival astuto y locuaz nos juega una mala pasada. Él ya intuye adonde moveremos y clica en esa posición. Si pensamos en cambiar y jugar en posiciones menos obvias podremos arañarle unas décimas ya que tendrá que desplazar el ratón, pero también nosotros podemos perder por ser una posición negativa o por pensar esos segundos de más. Más importante aun: esos segundos de más no los empleamos en seguir en nuestro juego, nosotros ya estamos completamente fuera de la partida en cuanto intentamos mover solo para que se le acabe el tiempo al rival, hemos mordido el anzuelo y picado en su trampa. Esto es crucial en juegos a 1 minuto, donde sin darnos cuenta podemos pasar 10 segundos pensando en cosas que no son el juego, haciendo que perdamos completamente la concentración. 

Esta técnica por increíble que parezca es usada también en torneos por algunos jugadores, de manera incluso perfeccionada. Se trata de 3 factores: 1- Utilizarla en el momento adecuado del juego, 2- Utilizarla en según qué posiciones de según qué juegos y 3- Determinar el tiempo límite que vamos a utilizar para desquiciar al rival. Akihiro domina muy bien esta técnica, ya en la final del Mundial se dejó unos segundos para el juego final y Piyanat cayó en la trampa. Analizar a nuestro rival para concluir si es alguien inocente y que podría picar en esta trampa a veces es crucial: pero en un torneo donde nos jugamos mucho, es fácil caer en este tipo de triquiñuelas psicológicas. Simplemente vemos que nuestro rival cuenta con 1 minuto de tiempo y tal vez 5 movimientos en los que deberá voltear muchas fichas y creemos que no le dará tiempo: sin embargo él ha estudiado bien su juego y sabe que le dará tiempo.

Por otro lado, todas estas estrategias para novatos no sirven mucho. Un jugador que esté empezando a jugar puede dedicar mucho tiempo en la apertura o no ver algunos movimientos obvios. Por supuesto, muchos otros jugadores pierden por tiempo. Aun así, en un juego tan igualado como el othello, jugadores de 7 u 8 Dan ya tiran de estas herramientas para marcar la diferencia.

A nivel personal alguna vez algún jugador me ha criticado no tomar decisiones rápidas en posiciones obvias. Sin embargo en torneos he sido muy cauteloso por el tema de los missflips y me ha gustado jugar siempre con seguridad. Otro día ya explicaré las disputas de este tipo que he tenido con ciertos jugadores.